La violencia contra las agrupaciones musicales alcanzó un preocupante nivel con dos ataques registrados el mismo día. El bus de la popular orquesta de cumbia Armonía 10 fue baleado en el Callao por sicarios que dispararon desde una moto, generando pánico entre los músicos, aunque no se reportaron heridos. Según Agustín Távara, mánager de la agrupación, los extorsionadores exigen el pago de 20 mil soles a cambio de no atentar contra sus vidas, respaldando sus amenazas con constantes mensajes intimidantes.
En un hecho paralelo, la orquesta «La Única Tropical», procedente de Sechura, Piura, sufrió un ataque similar en Lima. Los delincuentes dispararon contra su bus, forzando a los músicos a buscar refugio dentro del vehículo. Este atentado es el segundo ocurrido el mismo día, lo que evidencia un incremento en las acciones violentas dirigidas contra artistas del sector musical.
Ambos incidentes reflejan la grave problemática de la extorsión en el país, que ahora afecta no solo a empresarios y comerciantes, sino también al ámbito artístico, poniendo en peligro la seguridad de los músicos y sus equipos. Las autoridades han iniciado investigaciones para dar con los responsables y prevenir futuros ataques.